El calvario de vivir en Barcelona: nuestra reacción ante un ‘okupa’

Un día cualquiera trabajando recibo un mensaje de mi compañero de piso Josep Albert. Como siempre me escribe cuando estoy liado en alguna producción, lleno de trabajo y demás, así que no le hago demasiado caso y decido pasar del móvil. Claro, no me esperaba que ese mensaje era una llamada de S.O.S; pero sinceramente Josep –ahora te hablo a ti-, el S.O.S se da o en código morse –como en el Titanic-, o en una llamada, no en un Whatsapp para avisarme de que un ‘okupa’ está intentando entrar en casa.

Un 'okupa' en casa Un 'okupa' en casa
Los mensajes en cuestión.

En el mensaje me decía: “Tío, me están robando, Oh My God, Tío, Ayúdame, No es broma, Hay alguien que entra en casa, Dios, E, E, E, E.” Seguido de un vídeo de todo lo que estaba sucediendo.
Se que mi reacción debería haber sido un poco más expresiva y comprensiva, pero la gente que conoce a Josep, me entenderá. Al parecer, llevaba un hombre intentando entrar en casa por la ventana -vivo en un sexto- más de una hora, haciendo el mayor de los estruendos y Josep pensaba que era el vecino de reformas. UNA HORA Josep. De verdad, ¿Quién manda un WhatsApp adjunto con un video explicativo en una situación así? En fin, que viendo de parte de mi compañero de piso, que intentara entrar un ocupa en casa, que no se diera cuenta y luego su reacción me parece de lo mas normal del mundo. Aun así, se le quiere. Al fin y al cabo hay que ser muy valiente para enfrentarse al ‘okupa’ y grabarle. Ojalá poder poner el vídeo aquí por que la reacción de Josep no tiene desperdicio, pero ya sería meterme en un lío por que al hombre se le reconoce perfectamente.

Menos mal que el okupa solo rompió parte de la ventana, nada que no se pueda reparar. Meses más tarde, acompañé a Josep a poner la denuncia a la policía para que quedase constancia del drama –y que el seguro nos pagase la reparación de la ventana-. Como era de esperar el agente nos echó la bronca por no haber llamado in situ a la policía y por haber esperado tanto a poner la denuncia –esto es culpa de Josep-. Semanas más tarde, Josep tuvo que ir a hacer una rueda de reconocimiento y así es como el villano quedó atrapado.

Se que parece cruel denunciar a una persona que solo está buscando un techo para dormir, pero en este caso se trataba de un ladrón camuflado de ‘okupa’ o peor, una de esas mafias que revientan puestas para realquilar tu vivienda. ¡Niños cerrad la ventana y puertas al salir de casa!